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Sustentabilidad

180.000 litros al año: cuánto ahorra un urinario ZeroFlush y qué significa para tu negocio

Por Equipo técnico Hinnov·10 de junio de 2026·4 min de lectura
180.000 litros al año: cuánto ahorra un urinario ZeroFlush y qué significa para tu negocio

Cuando comunicamos que un urinario ZeroFlush ahorra hasta 180.000 litros de agua al año por unidad, la primera reacción razonable de un gerente de operaciones es pedir la aritmética. Este texto la desarma pieza por pieza para que la cuenta se pueda replicar con los datos de cualquier edificio en particular.

La ecuación tiene tres variables

El consumo anual de un urinario es simple de calcular. Litros descargados por uso, multiplicado por usos diarios, multiplicado por días operativos al año. Cambiar cualquiera de las tres variables cambia el resultado, pero la estructura no cambia.

En un urinario tradicional, la descarga por uso depende del modelo de fluxómetro. Los equipos antiguos, todavía comunes en edificios construidos antes de 2010, descargan entre cinco y seis litros. Los fluxómetros más recientes con etiqueta WaterSense de la EPA descargan alrededor de 1,9 litros. La mayoría del parque instalado en Chile —hoteles construidos en los noventa, malls de principios de los dos mil, edificios corporativos con ampliaciones sucesivas— se ubica en el rango de tres a seis litros.

Los usos diarios dependen del tipo de establecimiento y del tráfico. Un baño de un hotel de tres estrellas en zona urbana puede tener sesenta a ochenta usos diarios por urinario. Un edificio corporativo con quinientos ocupantes masculinos y tres urinarios por piso reparte tráfico y llega a cien usos diarios por artefacto en horario laboral. Un mall en fin de semana largo supera los ciento cincuenta usos diarios por urinario en el peak.

Los días operativos también varían. Un hotel opera 365 días. Una oficina corporativa opera 250 días hábiles. Un colegio opera 190. Un mall abre los 365 salvo días específicos del calendario.

La cuenta que da 180.000

Tomando el escenario superior del rango habitual —seis litros por descarga, ochenta y cinco usos diarios, 365 días operativos— el resultado es 186.150 litros al año por urinario. Redondeando hacia abajo, hasta 180.000 litros al año. Ese es el techo comunicable.

El escenario intermedio —tres litros por descarga, cien usos diarios, 365 días operativos— entrega 109.500 litros al año. El escenario bajo —2,5 litros, sesenta usos diarios, 250 días operativos— entrega 37.500 litros al año, y aplica a oficinas medianas con fluxómetros modernos.

Un urinario ZeroFlush de Purleve reemplaza la descarga por un cartucho biodegradable que sella los gases con una barrera líquida más liviana que la orina. El consumo por uso es cero, no bajo. Por eso el ahorro anual, en cualquiera de los tres escenarios, equivale al consumo previo completo del artefacto reemplazado.

Cuánto es en dinero

Con las tarifas vigentes en la Región Metropolitana en 2026, el metro cúbico de agua potable más alcantarillado se cotiza en torno a los $1.900 para tarifa comercial, según la matriz de Aguas Andinas publicada por la SISS. En regiones el valor varía entre $1.500 y $2.400 según la sanitaria local.

Un ahorro de 180.000 litros equivale a 180 metros cúbicos. A $1.900 por metro cúbico, el ahorro anual por unidad es de $342.000. En el escenario intermedio de 109.500 litros, el ahorro es de $208.000 por año. En un hotel con seis urinarios reemplazados, el ahorro anual va de $1.250.000 a $2.050.000. En una torre corporativa con quince unidades, entre $3.100.000 y $5.100.000.

El payback y lo que se olvida al calcularlo

Un ZeroFlush completo con cartucho inicial e instalación se ubica entre $380.000 y $520.000 por unidad, según cantidad y complejidad de la obra. Con los ahorros anteriores, el payback simple está entre doce y dieciocho meses en la mayoría de los proyectos comerciales de la Región Metropolitana.

Pero el payback simple deja fuera dos ítems que pesan sobre la operación. El primero es la mantención. El fluxómetro es la pieza más cara del urinario tradicional, la que más se rompe por presión de red variable y la que más se pierde por vandalismo o sustracción en baños públicos. Un ZeroFlush no lleva fluxómetro. La mantención se reduce a cambiar el cartucho cada siete a diez mil usos y limpiar el sifón, sin repuestos electromecánicos ni ajustes de presión.

El segundo es la disponibilidad. Un urinario tradicional queda fuera de servicio cuando el fluxómetro falla o cuando la red pierde presión. Un ZeroFlush sigue operando aunque el edificio esté sin agua, lo que en escenarios de racionamiento o corte programado es una ventaja operativa que no se contabiliza pero se agradece.

Cómo hacer el cálculo para tu caso

La cuenta se replica con tres datos que están al alcance de cualquier administración de edificio. Descarga litros por uso de los urinarios actuales, dato que viene en la placa del fluxómetro o se mide con balde y cronómetro. Usos diarios estimados, que se pueden aproximar dividiendo el tráfico masculino esperado por la cantidad de urinarios. Y días operativos al año según calendario del edificio.

Con esos tres datos y la tarifa local de agua más alcantarillado, el ahorro proyectado y el payback se calculan en cinco minutos.

En Hinnov levantamos el cálculo específico para su edificio, con datos de placa medidos en terreno y tarifa efectiva de la última boleta. Si quiere ver el detalle del sistema y solicitar una evaluación, conozca el urinario ZeroFlush.

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